Friday, April 14, 2006

A lo que vinimos

Ayer estuve en el concierto de Eric Johnson y Joe Satriani, en el Nokia Theater en Times Square, de manera que el lápiz descansó de mí y yo de él, por lo menos por una tarde y una noche.

El telonero fue Johnson y su grupo (batería y bajo), los cuales empezaron muy a las 8:00 p.m. en punto a tocar. Fue una presentación muy sobria, y por sobria me refiero a que estuvo libre de los movimientos contorsionistas que algunos guitarristas suelen hacer, y su “manejo de público” se limitó a los agradecimientos por los aplausos después de cada canción; mientras el tipo estaba tocando la gente estaba en un estado de hipnosis, siguiendo la música. Excelente appetizer.
Una vez Johnson terminó, tuvimos que esperar 20 minutos mientras hacían los arreglos en el stage para la presentación de Satriani, y entonces a lo que vinimos. En contraste con el estilo de Johnson, Satriani interactúa mucho más con el público, aparece algo de contorsión en sus movimientos (sin excesos), y me parecieron muy divertidos los gestos que hacía con la boca, especialmente cuando estaba llevando la guitarra a sus límites. El título del nuevo disco es Super Colossal, y así estuvieron Satriani y su banda durante casi dos horas seguidas.
Después del concierto, caminé de regreso a la estación para tomar el tren de vuelta, como estaba tan cansada me dormí a los 10 minutos, y me volví a despertar cuando allá en lo profundo oí una voz de tarro que decía: “Princeton Junction Station, Princeton Junction Station, watch your step”… ¡¡¡Pucha!!! , me pasé de mi estación. Afortunadamente alcancé a subirme en el último tren que iba en el sentido contrario, entonces el motoso me costó únicamente 4 dólares.

Hoy casi no me levanto, pero el lápiz, ya descansado, me recuerda mi larga lista de deberes y sus fechas límites; ahora sí, a lo que vinimos.

2 comments:

JC said...

Hace algunos años ese era el artista que más hubiera querido ver en vivo. Hoy le he perdido un poco el entusiasmo a estos virtuosos de la guitarra, pero Satriani debe ser especialmente buen concierto: que envidia! Aún con los cuatro dólares de más, yo creo que " a eso fue que vinimos".

Eduardo Osorio said...

Que bien Natalia! Me vas a empezar a hacer competencia? Te hubieras hechado un paseito por Princeton de una vez... yo nunca he ido de noche.