Wednesday, December 05, 2007

Que los siga cumpliendo...

Hace 60 años en un pueblito de Santander que siempre huele a guayaba nació mi Papá; orgulloso heredero de un marcador genético de una mujer berraca y supremamente sabia, convencida que la única herencia valiosa que se les puede dejar a los hijos es el estudio, a pesar de no saber leer ni escribir. Posiblemente por eso en la escuela mi Papá decidió que él no iba a “tirar mocho” toda su vida, se puso como meta la UIS y allá logró llegar. Los siguientes fueron años de trabajo duro, de venta de quesos y de arepas hechas por mi abuela para ayudar con los gastos de un estudiante universitario de ingeniería, de varias muchas noches de desvelo a la luz de una vela, de terminar metido en una de tantas tomas de los recintos del alma mater -mi Papá fue comunista por un día-, de pasar más de un trago amargo; pero esa berraquera y esa capacidad admirable que tiene de no darse por vencido sin importar que tan negro sea el panorama, lo llevaron a graduarse como ingeniero hace ya algunos años y hace no tantos, a seguir su vida como si nada después de que un cabezazo de una de sus vacas le hizo males en un ojo. Cuando habla de su muchacho, sin importar que el muchacho tenga 60, los ojos de mi abuela brillan con orgullo y felicidad; mientras que en una de las paredes de su casa cuelga un mosaico de diplomas con los nombres de 10 herederos que le hicieron el quite al azadón.

Tiempo después de haber recibido el cartón, en un avión que cubría la ruta Puerto Boyacá – Bogotá, mi Papá conoció a una bacterióloga despampanante, quien estaría unos años después frente a mis abuelos pidiendo la mano de él en matrimonio; ésta mujer es su alma gemela, es la que hace que todo en mi casa funcione, es la que nos corre a todos, es la que quisiera clonarse para estar en Bogotá, San Gil y State College al mismo tiempo, es mi Mamá.

En su trabajo a mi Papá le tocó verle la cara a la guerrilla, sobrevivir un aterrizaje de emergencia (de alta precisión) en un helicóptero, una tormenta en chalupa, y unas borracheras y parrandas monumentales con sus colegas, en las que se hizo famoso por su ejecución magistral de la caída de la hoja, porque aunque él tiene el genio templado es de mucho ambiente; yo traté de sacarlo una vez de una miniteca del colegio mientras bailaba feliz en medio de una montonera el famoso meneito, pero fue imposible porque qué nos íbamos a ir si eso estaba bueno.

Con una reestructuración de la empresa en la que trabajó por casi dos décadas, mi Papá decidió cambiar de oficio e ignorar varias llamadas de otras empresas que al oír que estaba libre no se demoraron en buscarlo para ofrecerle trabajo, pero el llamado de ciertas bravías tierras fue más fuerte e imposible de ignorar y entonces decidió volver a ellas, a sus raíces.

Y allá en ese paraíso terrenal sigue trabajando incansable, peleando con sus vacas, haciendo fuerza para que el clima no nos dañe el café este año y tampoco los aljibes y los pastales, tranquilo, feliz, mamagallista, terco, curioso, con su corazón gigante, de afán porque a las tres de la tarde se acaba el día y el tiempo no rinde, haciéndole el quite al viaje a Bogotá, cumpliéndole la cita los sábados a las ocho de la mañana al telecom del pueblo para hablar con la hija, que esta contando los días para ir a celebrarle el cumpleaños como se debe, pegándose una parecida a la que se pegaron en los quince de ella.

Por vueltas que dio la vida, los planes de estar celebrando todos juntos semejante acontecimiento se nos dañaron, y como ya no quiero esperar hasta estar en Colombia, la celebración comienza ya, el rincón del ciberespacio llamado empujando lápiz está de fiesta porque mi Papá está cumpliendo 60. ¡Salud!

17 comments:

Mafe said...

Entonces que sea TODO un motivo, un abrazo para papá Efraín con mucho cariño desde estás tierras.

Y salú!

N.Santamaría said...

Y yo tratando de jugar al incognito...jajaja.

Anonymous said...

Sin Palabras Maty.......Feliz Cumpleaños pal Mono........tenemos el mejor taita

David

N.Santamaría said...

Es que con la vida del Papa se puede escribir una novela... Toco buscar a Gabo...jejeje.

Familia said...

Hola Nati: Estamos muy emocionados, gracias por tu crònica, definitivamente tu chispa es maravillosa, nunca dejaremos de darle gracias a por tu vida, por tu alegria. Te amamos. Los Monos

N.Santamaría said...

Ladies and Gentlemen, mis Papas transmitiendo desde un cafe internet en San Gil.

(En algun momento, cuando era estudiante de pregrado, empece a decirle mono y mona a mis Papas, el resultado fue que todos en la casa terminamos diciendole mono(a) al otro. La culpa la tiene Los Andes.)

Mafe said...

Tan bonitos los papás!!!!!!

Si o no que uno de esos comentarios pesan mas que si hubiese 20mil comments??

Tan bonitos los papás!

Elkin Castro said...

Feliz cumpleaños señor Santamaria, y aunque no lo conozco, conozco a su hija a quien aprecio mucho.

Saludos desde el Reino Unido y que cumpla muchos mas!!

N.Santamaría said...

Gracias hombre...Salud!

è.castro said...

Un feliz cumpleaNos a don Efrain, que sigan siendo muchos mas! (definitivamente el modelo '47 trajo buenas cosas... mi apito viene de por ahi mismo)

Alejo Arzayús said...

Que bonita historia, saludos.

N.Santamaría said...

e.: si senior, y como esos modelos ya no se consiguen...jejejeje.

alejo: gracias, gracias. Recuerdos a Cleopatra.

JC said...

Mona, que bonito relato. En medio del frio y a pesar de hostigarlas con tanta cosa inutil que andas aprendiendo parece que un par de neuronas valiosas siguen sobreviviendo.

Un abrazo grande, JC.

JC said...

No que yo este aprendiendo nada que sirva, valga la aclaracion..

N.Santamaría said...

jajaja... Pero si senior. Y que muchas gracias.

MaJaDeRiA said...

Ayyyyyyyy que bonito. El mio los cumple en Febrero y yo me muero de ganas de ir a la celebración.

´Felicitaciones a los papas.

N.Santamaría said...

Salud!