Tuesday, March 17, 2009

Yo que culpa

Para la sesión de las 10 a.m. se necesitaban 16 ratones (distribuidos en 2 grupos de 8), yo puse la capacidad en 21, 21 se registraron y sólo aparecieron 15. Me tocó mandar 7 para la casa (a un costo de USD$5 per capita) y correr el experimento con los otro 8. Cuando iban en la ronda 5 (de las 30), a un pelón se le ocurrió ofrecer un precio menor al costo y el programa colapsó (programa que yo probé antes), porque había un supuesto adicional: que nadie está dispuesto a vender a menos del costo porque así se pierde plata. Obvio que yo nunca le metí una oferta menor al costo, esa no es la jugada. Después de reiniciar el pinche programa otra vez, el costo de cada ratón no estaba cambiando de ronda a ronda, y la idea es que tiene que cambiar. Entonces tocó mandar a esos 8 para la casa (a un costo de USD$10 per capita) por el tiempo perdido porque el software me la hizo. Después de casi 1 hora la jornada cerró con cero datos y USD$115 menos en la caja. 
Yo no tengo el poder para controlar mentalmente ratones, yo no fui la que escribió el programa, y si en las instrucciones del juego le dicen a uno que una oferta menor al costo genera una utilidad negativa ¿a quién se le ocurre que esa es la estrategia?
Yo que culpa.

4 comments:

MaJaDeRiA said...

YA comprese un gato, mujer. Abajo los ratones!!

Mafe said...

Que la Maja mande a Tobías que yo le patrocino la visa... ratones TAN brutos no merecen ni 10 ni 5 dolaretes.

Elkin Castro said...

El tubo tuvo la culpa; no era un tubo tuvinil =)

N.Santamaría said...

Jajajaja.
En las instrucciones toca poner: si toma decisiones pendejadas, viene el gato y se lo almuerza.

Elkin, que hit. Que memoria.