Tuesday, June 01, 2010

De tripas corazón

Después de leer varios artículos, la mayoría de ellos enterrando a los Verdes, y argumentando que al triunfar Santos, triunfó la sensatez, me puse a pensar a ver si es que de verdad me la fumé verde, sin darme cuenta a qué hora.

Dice Rangel, que millones "decidieron apostar por lo sensato, lo seguro y lo confiable: las políticas de seguridad democrática, de confianza inversionista, de cohesión social, de empleo, de prosperidad democrática y de equidad social que ha desarrollado el gobierno de Alvaro Uribe y cuya continuidad potenciada garantiza Juan Manuel Santos." No puedo evitar preguntarme si éste man está hablando de Colombia. Supongamos que es Colombia, y que las políticas de éste gobierno, lograron materializar la frase del himno nacional que dice que el bien germina allá. Ese desarrollo tan maravilloso, que yo y otros 3+ millones osan cuestionar y detener, sólo le costó al país, los falsos positivos en dos sabores, los falsos positivos para aumentar el número de bajas de la guerrilla, y los falsos positivos para alimentar la amenaza del terrorismo, unas alianzas con los paras (que hacen ver a los nazis como unas hermanitas de la caridad), poner al DAS a hacer terrorismo de Estado con las chuzadas y las operaciones de desprestigio a los opositores del gobierno, y el agro ingreso seguro que sirvió para darle la condición definitiva de desplazados a aquellos que perdieron sus tierras, entre otros. A mí que me expliquen esos millones, dónde putas está lo sensato, lo seguro y lo confiable. Porque Santos ofrece, no perdón, garantiza, "la continuidad potenciada" de tan maravillosas políticas.

No gracias, yo prefiero ser de las insensatas que le cree a Mockus y a Fajardo. Me quedo con el desempeño errático de Mockus en los debates, con sus declaraciones reconociendo sus errores, con sus metáforas que tanto le molestan a la gente que le da mamera pensar, con las tajadas de papaya que da para que lo que dice sea malinterpretado y sacado de contexto, con las dudas cuándo responde preguntas que no tienen una respuesta clara; porque al final de cuentas yo sé que lo que haga irá en línea con las propuestas de su campaña y con la Constitución. Cuando fue alcalde de Bogotá demostró de lo que es capáz en un cargo público, al sanear las finanzas distritales (no se les olvide de dónde salió la plata para que Bogotá cambiara de cara), y al apostarle a la cultura ciudadana, entre otros. ¿Qué puede uno esperar si es presidente? No lo puedo garantizar. Pero que el man haya devuelto los miles de millones que habría podido gastar en su campaña presidencial, me da una idea.

Ver, oir y leer a Fajardo y a Mockus estas elecciones me sacaron del valehuevismo post-electoral, del que hagan lo que les de la gana, al fin de cuentas ¿yo que puedo hacer? No más. Independientemente de quién gane el 20 de Junio, la actitud post-elecciones va a ser la de exigirle a los que me gobiernan que sean legales y decentes.

2 comments:

Elkin Castro said...

Yo hasta llore: Y lo estoy diciendo en serio!

Anonymous said...

De acuerdo 99%.
(Anonimo de marras)