Tuesday, September 14, 2010

Quién se ha comido mi pizza

La semana pasada en el mercado compré una pizza sin queso. Si, a mí el queso no me enloquece, pero aún si lo hiciera, una pizza sin queso es algo que uno tiene que probar. La pizza es de una de esas marcas orgánicas, cuyos productos no evenenan como el resto, y por eso son más caros que el resto. Entonces por razones de bolsillo, esa pizza es uno de esos gustos que no se da uno muy seguido. De manera que la guardé en el congelador, esperando la ocasión de comérmela con gusto.
El domingo alrededor del almuerzo, se me empezó a hacer agua la boca. Fui a sacar mi pizza del congelador, y oh sorpresa, la caja no estaba allí. Después de buscar, encontré la caja vacía en donde se pone el reciclaje. Ay que empute. Una de mis dos roommates se comió mi pizza ¿China o Tailandia?
Con caja en mano me fui a preguntarle a la China, si ella se había comido mi pizza. Nunca me esperé semejante respuesta: Si, como estaba en el congelador desde el lunes, yo supuse que nadie se la iba a comer y entonces decidí comérmela yo. Paso seguido cerró la puerta del cuarto y fue el fin de la conversación. Háganme el p...to favor. Me figuró tocarle la puerta otra vez para decirle que en el futuro, no tocara las vainas que no eran de ella. Asintió y volvió a cerrar la puerta.

Para mal o para bien, algo de mi discurso de que parte de lo que nos tiene jodidos en Colombia es la violencia, controló mis ganas de mostrarle cuantos pares son tres moscas. Ojalá el karma exista.

Así ha de ser como empiezan las guerras.

5 comments:

Mafe said...

Lo bueno, que la china sabe que lo que no es suyo no se toca.
Lo malo, que lo que mas enchiche te dió fue haber quedado con ganas de pelotera, o no?

N.Santamaría said...

Fue más el hambre :D.
El próximo Agosto se acaba la pesadilla de las roommates.

Abraxas said...

Que mamera esa vaina. A mí ya me pasó con un libro en la off. Salí a comprarme un café, dejé el libro abierto y todo, y un man se lo llevó. cuando volví no estaba. el man volvió colmo a la hora. ni pidio excusas ni nada el carever$%&. Ni gracias ni nada

Natalia said...

Uuush, ¡qué atrevimiento!

N.Santamaría said...

Es que las cosas no son del dueño si no del que las necesita.

Lo de las relaciones internacionales y la convivencia se lo dejo a la ONU. Ya me sabe a m... la interculturalidad.