El día que dije que lo más duro de un doctorado eran los primeros dos años, no contaba con la astucia del último año. Resulta, mi querido público, que las disertaciones no se escriben solas. Yo le doy y le doy, pero el cerro de jodas que tengo que hacer no se aplana.
Moral que después de los dolorosos vienen los gozosos y gloriosos.
5 comments:
Juepucha! no me asustes!!!!
(pulso princesa, que despues del bonche llega el motoso)
Fuerza!
Si señor y señorita, tocó apretando diente. Gracias por la barra.
Como ya dijeron, fuerza y pulso! Y mucha suerte...!
ayyy no quedate otro anno . . . mire que sumerce es chevere !
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